Nunca supimos lo que fuimos. Nunca fuimos amigos, nunca fuimos pareja realmente, tal vez fuimos compañeros de vida durante un tiempo, pero ni eso funcionó. Nunca supimos querernos ni respetarnos. Nunca creímos en la fuerza de dos almas unidas y hoy acabamos rotos por la despedida. El amor nos dijo adiós y hoy nos toca sufrir las consecuencias de su vacío.