No sabes el dolor que me causaste, la cantidad de lágrimas que derramé por ti, las noches en vela. No sabes ni la mitad de lo que hiciste conmigo, y aún intentas hacerlo. Después de todo el tiempo que ha pasado, yo soy feliz con mi vida, feliz con las personas que tengo a mi alrededor que me ayudan día a día, y por eso tengo claro que tú no eres una persona que quiero tener a mi lado, ni como amigo ni como nada. Lo que ocurrió está perdonado pero no olvidado, en realidad, no quiero olvidarlo, quiero que esté ahí, en el fondo de mi memoria para evitar que me vuelva a ocurrir. Todo lo malo que pasó es el único recuerdo que tengo de ti y no me importa que ese sea el único recuerdo. Me enseñaste una lección importante, me enseñaste a quererme a mi misma y por eso me alejé de ti, así que desde el fondo de mi corazón te digo que espero que te vaya bien, pero que no quiero formar parte de tu vida ni que tú formes parte de la mia.
Hasta nunca.