A todos nos etiquetan por nuestros gustos, nuestra ropa o pelo, pero en realidad nada de eso tiene por qué ser el reflejo de como somos en nuestro interior, hay mucho potencial escondido en el mundo y por más que digan los demás, eres suficiente para ser todo aquello con lo que sueñas, puedes conseguirlo, tu esfuerzo es lo que te va a llevar hasta allí, solo tienes que luchar. No dejes que te etiqueten, demuestra que eres más, que no sólo eres guap@ o lista@, tienes mucho que ofrecer al mundo y sobretodo a aquellos que te rodean, y puedes hacerlo. Eres fuerte, ahora sólo tienes que ser valiente.
domingo, 23 de octubre de 2016
miércoles, 12 de octubre de 2016
La carta que nunca llegarás a leer
La casualidad nos unió de manera sorprendente.
No sentimos ese impulso desde el primer minuto, porque en realidad estuvimos cuatro horas juntos sin si quiera mirarnos, pero en cuanto cruzamos las primeras palabras, no pudimos dejar de hablar, hablamos de todo y de más hasta el amanecer, nos olvidamos del tiempo y comenzamos a pensar en nuestros sentimientos.
No eramos nada y comenzamos a serlo todo, aprovechábamos cada minuto del día para pasarlo juntos y lo sentimientos crecieron tan rápido que ni nos dimos cuenta de que ya habían llegado los te quiero.
El tiempo voló, y aunque había roces, no cambiaban nada, incluso cuando regresamos, todo el amor seguía, incluso más fuerte.
Las clases empezaron y aunque no nos veíamos mucho, lo hacíamos posible, salíamos solos, con amigos o familia, no importaba, el caso era estar juntos, pero la cosa empezó a complicarse. Yo trabajaba y estaba ocupada de lunes a jueves sin tiempo para estudiar, tú querías pasar tiempo conmigo pero sin ceder, sin ver que necesitaba centrarme en las clases.
Nos queríamos, y queríamos pasar tiempo juntos, pero estábamos en momentos muy distintos de nuestra vida.
La primera gran complicación la salvamos gracias a que viste lo que había pasado, pero cuando llegó la segunda, no pudimos, tomaste una decisión que me rompió el corazón, fue muy duro sentir que te perdía para siempre y pasé algunos de los peores días que nunca he pasado. Nos dimos una oportunidad y durante unos días fue bien,
La segunda vez que te fuiste de mi lado habíamos pasado un mes sin vernos, dolía mucho, y llegó el día y todo calló por su propio peso. Yo tuve las ideas muy claras pero el corazón me pudo y nos dí una oportunidad cuando tú te diste por vencido.
El amor y la alegría volvieron, éramos felices juntos.
Mi corazón se saturó, el dolor podía conmigo y te dije adiós, se me rompió el alma saber el daño que te estaba haciendo, porque yo sabía lo que dolía, pero pudo conmigo, no tenía fuerzas de seguir intentándolo. Cada día siento el dolor que te he causado, siento haber roto todos esos sueños que teníamos juntos, siento romper un futuro juntos y siento haberte dado esperanzas (en las que yo también creí).
Es un misterio cómo nos enamoramos y de quién nos enamoramos, a nosotros nos pasó, sentimos el amor en su forma más pura, pero también sentimos el dolor. Creímos que el amor que sentíamos el uno por el otro nos salvaría del dolor, pero no fue así, nuestro amor nos hizo más daño del que nunca imaginamos.
Lo siento por todo, pero por favor, sé feliz y recuerda esto como algo bonito.
viernes, 7 de octubre de 2016
Hasta siempre
Cuando los recuerdos se desvanecen de tu memoria, cuando tu mirada no sabe lo que ve, cuando tu corazón late pero no sabes por qué, cuando te sientes solo pero estás rodeado de gente, cuando echas en falta y no sabes el qué.
Dame la mano, volemos, creemos nuevos recuerdos que mañana se habrán desvanecido, vivamos aunque no sepamos por qué, disfrutemos del momento que tenemos.
Hasta siempre dijiste sin previo aviso, y te perdimos, pero a la vez te tuvimos, y aún te tenemos, aunque tú ya no nos tuvieses en tu memoria, sí estás en la nuestra y siempre lo estarás, tu recuerdo y tu presencia forman parte de nosotros.
Hasta siempre.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)