Recientemente me he dado cuenta de que algo que comenzó siendo simplemente un tatuaje, elegido por lo que me gustó un país en el que estuve, ahora se ha convertido en un símbolo para mi.
Un reno, nadie se tatúa un reno, primero, la gente no lo identifica, siempre lo confunden con un ciervo, en el mejor de los casos, segundo se convierte en un tatuaje bastante grande si quieres que la forma quede bien hecha, pero yo, lo elegí, tenía mis motivos, mi año en Finlandia había sido genial, había hecho grandes amigos, tenía muchísimas historias que contar de todo el tiempo vivido, pero lo más importante, aquellas desconocidas que vivían conmigo, se convirtieron en mi familia, estaban siempre que las necesitaba apoyándome en todo, ofrecían consuelo y risas, al principio no me imaginé llegar a tener tal relación con ellas, pero así fue y me alegro de que sigan en mi vida. Al principio este era el significado que yo le daba a mi tatuaje, cosas importantes pero nada especialmente profundo, pero ahora, me encuentro en la situación de tener que explicarle a mucha gente lo que significa, en ocasiones me quedo con la versión corta, pero hace poco me dí cuenta de que tengo una versión más y muy especial que contar.
Mi tatuaje, es mi símbolo, tengo que seguir hacia adelante, las cosas se van a poner difíciles, siempre va a ocurrir, pero no debo derrumbarme, debo continuar, porque haciéndolo, encontraré a personas y situaciones que me ayudarán, queriendo o sin querer a salir de mi mal momento. No debo dejarme caer, y si lo hago levantarme con más fuerza. Mi tatuaje es mi cicatriz y quiero que esa cicatriz me empuje hacia algo mejor.
Lo más importante es que tú sepas la importancia de tu símbolo sin dejar que nadie te haga sentir mal por tenerlo.
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